Lena, ¿a quién trajiste anoche?

•Marzo 1, 2009 • Dejar un comentario
Se conocieron en una galería de arte auspiciada por alguna marca de alcohol. Se miraron y pensaron que se conocían. Probablemente esto era imposible, pues sus círculos de interés eran absolutamente distintos. Él venía llegando de algún viajecito y ella desde siempre estaba aquí en la ciudad.Probablemente se acercaron en algún momento por casualidad y terminaron conversando el resto de la noche. El chico se llevó el número de ella y ella pensó que era sólo una forma de acumular nombres en el dispositivo o de no cortar la conversación. Pero al día siguiente él la llamó para decirle que sí, quiero seguir en contacto contigo, un poco venciendo el prejuicio de la chica, y haciéndole nanai a sus heridas de chicos guapos que jamás llamaron de vuelta. galeria

También es probable que nunca quedaron de juntarse en una fecha determinada. Por lo que el encuentro obvio sería la próxima inauguración. Y se pillaron de forma natural entre la gente ávida de aprovechar quedar ebrio gratis. (Lo más probable es que el alcohol ayuda algunas veces a compartir obsenidades, a decir las cosas desde lo profundo sin filtros o a dejarse llevar, no juzguemos por favor!)

Pasadas ciertas horas, el local empezó a escasear de los vasos y de la onda.Ella simplemente se iba porque ya era tarde y él también. O al menos también salía, por lo que continuaron caminando hacia el poniente, por esa larga avenida que los llevaría a las cercanías de donde vivían ambos. Ella comia caramelos típicos de su infancia, que quedaban en su cartera, de esa noche linda también pero sin acción cuando él sin más la besó. Y continuaron caminando y besándose y surfeando el peligro de ser llevados por obsenos. La Iglesia amarilla miraba atenta al igual que el guardia de la caseta pero nadie decía nada. O lo más probable es que no importaba. Y no sé realmente lo que importaba, pero ella al menos tomaría la desición de dejarse llevar. Tal vez lo hacía por la sensación extraña del fin de semana o porque necesitaba simplemente no pensar, sentirse deseable, porque siempre fue así de caliente o porque el chico le parecía interesante. NO era su target, no era del tipo de guapos que le alucinaban ( como lo habría pensado cualquier chica viendo a este chiquillo) Simplemente continuaron caminando hacia donde querían ir. De excusa las casas de ambos quedaban relativamente cerca y a camino, por lo que tomar una de estas 2 opciones era casi obvio. O lógico.

Pasaron a llevarse algo de beber, solamente como otra excusa para continuar la noche.
Cuando llegaron habían demasiadas personas para compartir el living, por lo que sin aspavientos pasaron a la pieza. Las verdaderas intenciones de él, la soltura de ella, los discursos de negativas fuertemente contradictorio con lo que estaba pasando y la falta de bloqueos demasiado importantes hicieron que fuera una linda noche. Y para que sea linda no era necesario que ella practicara una performance ni que él fuera directamente hacia ella con toda su virilidad eyaculadora. Como le decía él, no necesitaba ser todo tan rápido o no necesitaba bloquearse tanto. Ella no comprendía nada porque en definitiva esa noche no era para entenderla. Relajó su cuerpo para ser llenado de besos, se dedicó a poner su mente en blanco y a dejar que el apuesto joven-no-tan-joven hiciera lo que estimara conveniente. Se durmió abrazada a sus abrazos, con la ropa entreabierta que había dedido dejar no sé si por recato o por evitar un contacto tan abiertamente dado. Él fue tremendamente complaciente y no dejó que la chica se evitara sonreir. Ella por un momento no pensaba en tanto no y decidía quedarse. Esta vez no correría a toda velocidad,esta vez tendría que hablar de lo que le pasaba, de lo que sentía y lo que no sentía; esta vez ella se convertiría en la respuesta y la provocación. Dejaría de pensar que no servía para el deseo ni para el amor o esas cosas por el estilo. Simplemente, repito, evitaría pensar y ni si quiera recordaría que al chiquillo casi no lo conoce.

qué hace que vengas? me encanta que seas complaciente.
Podría pasar horas así difrutanto de dormir abrazados, de que te quedes toda la noche,de mirarte y explicarme por qué un chico como tú se queda hoy conmigo.Me gusta que esperes, que sobornes mis decisiones,que simplemente me digas que no hay por qué apurarse o que te quieres quedar o que nos gustamos.A veces les digo a mis preguntas que se queden calladas
pero pareciera que te encantara revisar todos los lugares que me harán caer.Estoy resuelta a dejarme llevar esta noche, me relajo en tus manos, en tus besos, en tu manera práctica de decirme que no hay demasiado por preocuparse qué son las 5 de la mañana y que quedarte es tu desición, como ha sido toda la noche y que no necesitas que decida por tí .No tomas en cuenta mi juego idiota de echarte, de separarnos, de olvidarme.Y no necesito historias principezcas, ni relaciones ni rollos de nadie, menos los míos, además porque dejaste todo tan abierto desde siempre que tampoco importa. (O tal vez sí)Releo mis blogs para a ver si encuentro algo.

Resucito

(quiero verte)

error comunicacional

•Marzo 1, 2009 • Dejar un comentario

Mis pechos estaban duros,

mi vagina despedazaba todos esos líquidos de cuando me da el cosquilleo ese.

Y tú, sonriente en la ventana, fumando verde,mirándome con ojitos brillantes.

Puedo permanecer quieta si tú quieres

y permanecer toda la noche a tu lado sin tocarte.

Y lo haré muy bien.

Y pareceré tranquila y lavada,

serena y alejada de la sensación orgásmica que me provocas;

n1102850414_30336930_20331
no mostrarme, evitar rozarte nuevamente , o darme vuelta para no tratar de todo el tiempo pasarte a llevar en algún lugar delirante, o simplemente llevar tus manos a mis pechos, a mi vagina, a simplemente exitarme más de lo que podría estar a esas alturas.
Seré una señorita católica que evita exitarse, más si sabe que no podrá detenerse esta vez.

O puedo ser una puta que cobra su parte, que cobra en invitaciones a tomar ron, jota buchones o a salir; te reclamaré que me grites “te quiero” aunque sea mentira, te exigiré que tu parte sean mamonerías en mi oído y que yo pueda creerlas. Te manipularé para que todo parezca idea tuya, te robaré un par de idioteces, de esas para conseguir cosas.
Y puedo montarme encima tuyo, puedo besarte,recorrer con mi boca tu cuerpo tibio y movedizo, extrañamente cuidado . Puedo hacer que la noche te parezca tan corta y que te sientas bien.
O claro,
simplemente elegir la naturalidad de mi excitación en este momento, responder a tus provocaciones (y no me digas que no es así)

no quería ninguna relación.

Quería decirte que me gustas.Listo.

(Te rogaría que no tomes mis palabras como un ataque frontal a tu libertad treintona de el no-compromiso, de la volá hippie y huevadas por el estilo. Sólo quería rozarte la piel y decirte que me gusta. Gritarte en oído que me calientan tus besos y que me revolcaría en el piso de tu pieza o de cualquier otro lugar para sentirlo. Me”gustas un poco” como varios más.
Te asusta?

tengo mi cuerpo mojado, no te acerques)

Ich Korpore

•Agosto 7, 2008 • Dejar un comentario


 

 

 

Desnuda y relajada

 

 

 

 

 

 

 

…mis pechos entre tus manos,

 

en tu boca ( y tú mirándome)

 

acariciando tu pecho( y tú de ojos cerrados, buscando mi boca)

 

enredada en ti.

 

 

 

 

 

 

 

Tu boca,

 

la mía

 

y tu peso suavemente sobre mi.

 

 

 

 

 

 

 

Me duermo libre,

 

entre las sábanas sometida a olvidar lo de afuera

 

las cicatrices,

 

el lunar,

 

mi nariz

 

mi ropa tirada a los pies

 

el celular,

 

la plata que falta para todo

 

la Universidad

 

mi mamá

 

lo tarde que es

 

lo que no he alcanzado a hacer

 

o los que simplemente esos que ya pasaron por mi corazón dejando algo de basura, que se ha acumulado para mantenerme a la defensiva

 

(te acuerdas que cuando nos conocimos me lo comentaste?)

 

…las complicaciones hueonas de siempre

n1007150873_30117838_4956

 

los murmullos , de la bulla, del cansancio, de los problemas que me están machacando pero que de aquí a la mañana de mañana no alcanzo a solucionar nada.

 

 

 

 

 

Me acurruco como cabra chica asustada y te pido más besos y tú como siempre me pides que siga acariciándote.

 

Y mañoseo un rato e intento torpemente lo que no me sale espontáneo, acariciarte a cierto ritmo, enredarte el pelo, darte masajes.

 

(Esto de quedarme y no arrancar es aprendido, te juro que no sé…me disculpas?)

 

 

 

Me gusta que me toques. Has aprendido a hacerlo justamente dónde sábes que yo no podré parar y donde sonreiré coqueta y cómplice.

 

 

 

Me gustan mis piernas ¿sabías? Las tuyas también. Me gustan cuando me sostienen, cuando me abrazan, cuando corren a las mías para quedarse encima mío.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por qué siempre terminamos en la cama? Creo que me siento muy bien aquí. Me encanta esta pieza. Me siento tan libre! (tengo un miedo de que te vayas. Ya me estoy acostumbrando a quedarme aquí. Te imaginas cuándo haga calor? No podré dejar de desnudarme y dejar mi espalda pegada a la tuya, ni mi coxis en tu ombligo, ni mi ombligo entre tus manos, ni mi hombro en tu pera, ni mis piernas en tus caderas. Ni quiero imaginar cuando te vayas)

 

 

 

De verdad te gustan? Son muy chicos…de verdad que te gustan? Creo que a mi también me gustan. Obvio, preferiría que fueran levemente más grandes, pero bueno. Creo que me han crecido en los últimos días.Parece que este ejercicio de vernos le ha hecho bien a mi cuerpo.

 

 

 

 

 

 

 

Prefiero sentarme. Ven mira, así. Te gusta?

 

Já, sabía que si. Si seguimos, creo que no podremos parar.Me gusta que se rocen con tu pecho. Y que me sigas besando y que me tomes por debajo y me ayudes con el ritmo.

 

Sigamos?

 

 

 

Me abrazas? Me encanta tenerte así. Ven, me encanta tenerte bajo mío soplándome preguntas, riendo, mirándome.

 

 

 

 

 

Quiero sentirte. Estos días te he echado mucho de menos (sábes lo que es “echar de menos”? nostalgia? Saudade? ) a veces pienso que no podría sentir a nadie más. Creo que deberías venir, tomarnos un café, tal vez unas cervezas, deberías venir y probar esta vez. Creo que varias de estas noches me he imaginado que volvemos a vernos, que tus labios están fríos y que nos besamos. Y nos tocamos. Y nos sentimos. Y tu estás tan exitado como yo. Y que nos sentimos tan libres como con ganas de olvidar todo el ruido, tocarnos, llenarnos de besos. Creo que deberíamos vernos.

 

No quiero pensar que estás demasiado lejos ni que ha pasado el tiempo suficiente para que te olvides de mí y tengas algo con otra persona. Sólo quiero pensar que podrías venir y podríamos quedarnos juntos una noche. O varias. Y tal vez olvidarnos o salir a pasear y olvidar el tiempo y las distancias. Siento que debo sentirte cerca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me siento mujer y me gusta esta sensación de sentirte, y de jugar y reirnos de lo que vemos, y de cuando me miras de allá abajo y me preguntas “¿te gusta?”